Tratamientos del trastorno bipolar

Tratamientos del trastorno bipolar

Cuando empieza a haber signos o síntomas del trastorno bipolar, es de suma importancia empezar lo antes posible con su tratamiento. No obstante, hay que tener presente que, a pesar de estar siguiendo un tratamiento, los episodios o fases de depresión o manía suelen reaparecer en la mayoría de los pacientes. El objetivo de los tratamientos no es la curación de la enfermedad, que no es posible, sino su estabilización. Eso significa:

– Evitar ciclos de una fase a otra
– Evitar la necesidad de una hospitalización
– Ayudar a que el paciente se desempeñe lo mejor posible entre episodios
– Prevenir el comportamiento autodestructivo, incluyendo el suicidio
– Reducir la gravedad y frecuencia de los episodios

Hay varios tipos de tratamientos para afrontar el trastorno bipolar. Por un lado está el tratamiento farmacológico, de vital importancia e indispensable en todos los casos. Sin embargo, en muchos casos con un tratamiento farmacológico no es suficiente y debemos complementarlo con otro tipo de tratamientos.

Por otro lado, tenemos el tratamiento piscológico, que consisten en terapias de apoyo e implica tanto al paciente como muchas veces a su entorno más cercano.

Finalmente, tenemos otro tipo de terapias que pueden ser útiles en algunos casos concretos. Se trata de la terapia electroconvulsiva y la estimulación magnética transcraneal.

Terapia farmacológica

Existen varios fármacos para tratar el trastorno bipolar. Los más comunes son estabilizadores del ánimo, aunque suelen combinarse con otros para un tratamiento más efectivo. Esto hace que encontrar el tratamiento adecuado a cada caso pueda llegar a implicar un camino largo y difícil.

Es bueno que conozcamos el tipo de medicación que tomamos y entendamos lo que implica cada tipo. Es muy útil buscar un poco de información i hablar con nuestro médico para comprender lo mejor posible como funciona nuestro tratamiento.

Medicamentos usados para tratamientos del trastorno bipolar:

Hay cinco categorías de medicamentos que suelen utilizarse en el tratamiento del trastorno bipolar:

  1. Estabilizadores del ánimo. El litio es el estabilizador por excelencia.
  2. Anticonvulsivos. Se pueden utilizar también como estabilizadores del ánimo. Pertencen a esta categoría el divalproex (Depakote, Depakine), la carbamazepina (Tegretol) y la lamotrigina (Lamictal).
  3. Antipsicóticos atípicos. Son nuevos nuevos medicamentos antipsicóticos que tratan a la vez síntomas psicóticos y maníacos. Encontramos en esta categoria la olanzapina (Zyprexa), risperidona (Risperdal), aripiprazola (Abilify), ziprasidona (Geodon), quetiapina (Seroquel) y asenapina (Sycrest).
  4. Antidepresivos. Los antidepresivos se suelen utilizar siempre junto a un estabilizador del ánimo, ya que de por sí, tienden a favorecer la aparición de episodios maníacos e hipomaníacos. Los más utilizados son la fluoxetina (Prozac), bupropion (Welbutrin), venlafaxina (Effexor), sertralina (zoloft), agomelatina (Valdoxan o Thymanax) y duloxetina (Cymbalta).
  5. Ansiolíticos. Los ansiolíticos pueden ayudar de forma temporal hasta que tengamos el resto de medicación correctamente ajustado. Hay que tomarlos con precaución porqué pueden causar adicción. Se trata de benzodiazepinas, como el diazepam (Valium), lorazepam (Ativan), clonazepam (klonopin) y alprazolam (Xanax).

Terapias psicológicas y de apoyo

En muchos casos, seguir una terapia de apoyo puede ayudar la paciente a prevenir las crisis o a mantener hábitos de vida más saludables.

Estas terapias tambien pueden ayudar a las familias para hacer frente a la enfermedad y les dan recursos para actuar de forma más eficaz cuando detectan una crisis. En general, con una buena terapia de apoyo es posible reconocer las posibles crisis de antemano y poder afrontarlas antes de que se agraven.

Los programas de apoyo pueden resultar vitales en personas que no disponen de un apoyo familiar o social, en cuyo caso resultan ser un pilar fundamental.

Los temas principales de este tipo de terapias son los siguientes:

  1. Apoyo continuo para hacer frente a los síntomas presentes en el momento, a veces agravados por los efectos secundarios de la medicación.
  2. Mantener un estilo de vida regular y saludable, prestando especial atención a los hábitos de sueño y comida.
  3. Controlar en todo momento que no se cae en el uso y/o abuso de drogas psicoactivas.
  4. Entender los efectos de cada medicamento, tanto los beneficiosos como los efectos secundarios, y ayudar a convivir o evitar los más perjudiciales.
  5. Saber identificar los signos de recaída, estando atento a cualquier indicio que pueda preceder a una crisis.

La ayuda de la familia es también muy importante para identificar correctamente los estados de ánimo del paciente. A menudo, la persona que padece de trastorno bipolar es incapaz de valorar su estado de ánimo al hablar con el médico, cosa que dificulta enormemente hacer un diagnóstico fiable.

Otras terapias

A parte de los medicamentos, hay otras terapias que pueden ser útiles en determinados casos de trastorno bipolar. Se trata de la terapia electronconvulsiva (TEC) y la estimulación magnética transcraneal (EMT).

Se puede usar terapia electroconvulsiva (TEC) para tratar la fase depresiva o maníaca del trastorno bipolar que no responde a los medicamentos. En aquellos casos en los que el paciente para no mostrar ningún cambio con los fármacos, se pude recurrir al TEC.

La terapia electroconvulsiva es un tratamiento psiquiátrico que utiliza una corriente eléctrica para causar una breve convulsión del sistema nervioso central mientras el paciente se encuentra bajo el efecto de la anestesia. Es uno de los tratamientos más efectivo para la depresión que no se alivia con el uso de medicamentos.

Por otro lado, la estimulación magnética transcraneal (EMT), usa pulsos magnéticos de alta frecuencia dirigidos a las áreas afectadas del cerebro. Se suelen utilizar como tratamientos de segunda línea después de la terapia electroconvulsiva.

Complicaciones en los tratamientos

Es muy importante mantener una rutina a la hora de tomar los medicamentos. Si un paciente abandona el tratamiento o no sigue correctamente las indicaciones de su médico, los síntomas reaparecen.

Además, es muy probable que vengan agravados por factores externos, como alcoholismo y/o drogadicción, problemas de relaciones personales, laborales o financiaras o incluso por pensamientos o comportamientos suicidas.

El tratamiento del trastorno bipolar se basa principalmente en la constancia, y no se puede bajar la guardia incluso después de años de estabilidad emocional. Tanto lo pacientes como los familiares y amigos deben ser muy conscientes de la importancia de los buenos hábitos, la vida saludable y evitar correr cualquier riesgo que puede propiciar la aparición de una crisis.

La confianza con el médico también es muy importante, y hay que recurrir a él siempre que notemos el menor cambio en nuestro estado anímico. La previsión es extremadamente importante, y es mucho más fácil prevenir una crisis incipiente que corregir una de grave.

3 comentarios

  1. LEOBARDO VALENZUELA GARCÍA   •  

    EN VERDAD ES MUY IMPORTANTE. INFORMARSE. PORQUE ESTE TRASTORNO >>>>PRODUCE. CONFUSION Y NO RETROCEDE MAS BIEN SE ENFERMAN. M A S. Y SON ALTAMENTE MANIPULADORES Y MENTIROSOS Y UTILIZAN AL FAMILIAR MAS CERCANO COMO BASTON Y BACINICA Y SON INSENSIBLES A TAL GRADO QUE HACEN A UN LADO A SU FAMILIA Y SE OLVIDAN HASTA DE LOS HIJOS. ASI OCURRIO CON MI CUÑADA. TODO LO PIENSA ALREVES POR QUE LE CONVIENE Y TODO LO OCULTA. Y HACE RITUALES. OCULTOS ANTE LOS DEMÁS. ASI LO HIZO. TODA LA VIDA CON MI HERMANO. SIEMPRE LO UTILIZO. >>>>PERO AHORA >>>>YA ESTA EN EL >>>>BORDER LINE. A PUNTO DE DESQUICIARSE. Y HACE 5 MESES. NO HABLA CON SUS TRES HIJOS. ES UN PROBLEMÓN. A TAL GRADO QUE A MI MAMA CASI LE DA UN INFARTO. CASI SE ME MUERE. TODO POR TANTOS PROBLEMAS OCASIONADOS. POR TODO LO QUE RODEA. A ESTA ENFERMEDAD O TRASTORNO