El trastorno bipolar y la maternidad

 

Los síntomas del trastorno bipolar suelen comenzar desde la adolescencia hasta los 35 años, y son mucho menos habituales cuando la persona ya tiene más de 35 años. No nos sorprende, por lo tanto, que tantas mujeres con trastorno bipolar se planteen el tema de la maternidad y de ser madres.

 

¿Qué preguntas tienen?

Es importante resolver las dudas que los hijos se pueden plantear. Ellos deberán saber que el trastorno bipolar afecta la manera en la cual la madre siente, piensa y actúa, y que es posible que tenga cambios de humor: la madre puede estar triste, o bien tener emociones intensas como el entusiasmo o el enfado.

Cómo afecta el trastorno bipolar a la maternidad

Los síntomas del trastorno bipolar pueden afectar a la persona en su papel como madre. Si gasta dinero de manera incontrolada será más difícil enseñar al hijo la importancia de ahorrar. Si en algunas etapas apenas duerme, será más complicado explicar al hijo la importancia de mantener una rutina adecuada, y de dormir y comer en una hora fija. Si la madre está triste y no desea salir de la cama, su hijo también estará triste. La persona con trastorno bipolar debe comprender que estos cambios emocionales o comportamentales son consecuencias del trastorno, y no son voluntarios. Pero el deseo de ser una buena madre ayuda a querer controlar estos cambios y evitar recaídas.

Ser madre y tener el trastorno bipolar: algunos consejos

El trastorno bipolar y la maternidad

1. Una madre con trastorno bipolar debe cuidarse a sí misma primero y asegurarse de que se encuentra bien. Sólo después de tomar este primer paso podrá cuidar bien de su hijo. Preocuparse por su salud será lo primero. Esto significa hacer ejercicio todas las semanas, llevar una rutina adecuada, alimentarse bien y comer y dormir en una hora concreta. También significa ser constante a la hora de visitar al médico y tomar la medicación.

2. Siempre que lo necesite, deberá pedir ayuda. El padre, los tíos y abuelos también pueden colaborar. Madre sólo hay una, y muchas veces una única persona no puede encargarse de todo, tenga o no este trastorno. Además, una madre con trastorno bipolar siempre debería pedir ayuda cuando aparezcan los síntomas.

3. Confiar en sí misma. Las personas con trastorno bipolar son completamente capaces de ser buenos padres. Solamente necesitarán recordarlo. La mujer embarazada ha dejado de tomar litio durante la gestación aún sabiendo el riesgo que supone pero tomando esta decisión por el bien del bebé. Es una persona muy valiente y lucha para superarse a sí misma y para convertirse en un ejemplo a seguir que guiará a su hijo a lo largo de su vida.

13 comentarios

  1. isabel   •  

    Mujeres con este transtorno que deseen ser madres: Porfavor hablad con los medicos y especialistas si teneis dudas, que tenemos a buenos profesionales que para eso estan y abstenganse de hablar con ignorantes como David que opina con la boca muy grande sin saber.
    Que ejemplo dan estas personas a la sociedad? Por ellas las personas afectadas sufren y se esconden y ni siquiera se dan cuenta del daño moral que pueden hacer sus comentarios. Todos tenemos derecho a vivir como buenamente podemos, asi que no dejeis que os reprima esta gente que habla desde ninguna base, y que ademas parecen tener bastante tiempo libre para valorar questiones que no les conciernen en absoluto.

  2. momvip   •  

    Tengo trastorno bipolar y estoy embarazada de mi segundo hijo, los bipolares somos como cualquier otra persona, sufrimos una enfermedad que tratamos con medicamentos, y si estamos bien tratados, podemos llevar una vida plena y feliz.

    ¡No renunciaría a la maternidad por nada del mundo!

    He comenzado un blog sobre mi experiencia, os invito a revisarlo y leerlo, pero en especial creo que este post responde a muchos comentarios de aquí:

    https://mujerbipolar.wordpress.com/2015/10/26/mama-bipolar/

    Espero que alguno de los artículos de mi blog pueda ayudar a alguien

  3. exner   •  

    la madre de mi hijo sufre de este trastorno, nos separamos hace unos años pues me alejo de su vida con ayuda de su mama recien regresamos pero es complicado convivir con alguien asi, mi pregunta es puede ella controlarse aun con medicamentos osea hacerlo ella por voluntad propia pues mi hijo sufre de esto y veo que colateralmente nos esta afectando a ambos que me aconsejan

  4. Tere   •  

    se que es diferente, pero tengo a mi novia y fui yo la que salio en estado por lo tanto ella jamas dejo de tomar su tratamiento, y es una gran madre, amorosa y hasta tiene mucha mas pasiencia que yo jajaja , estuve con ella por 3 años antes de que tuviera su primer episodio, me quede a su lado y ahora ya son 5 años juntas espero de muchos mas, y no tiene recaidas apesar de que nuestra hija es muy inquieta y tiene mucha energia, claro esta yo me encargue de que ella durmiera bien pliara con su rutina ayudandome con el bebe dentro la misma rutina que nos hicimos, el apoyo de los familiares y amigos es muy impportante, hasta nuestra bebe va a las terapias con nosotras, si se puede llevar una vida normal plena, buena sufriendo de este transtorno, solo que algunos tienen la suerte de contar con el apoyo de sus cercanos y muchos otros no. Ser madre siendo bipolar es una decision que no debe tomarse a la ligera por el bien de los niños, pero no es imposible ser buena madre siendo bipolar, solo deben tener fuerza, pedir ayuda cuando la requieran, acudir a las terapias, y seguir su rutina.

  5. Andrés Alemán   •  

    Mi madre es bipolar desde hace mas de 30 años, yo estando en el vientre de ella se tomaba los tratamientos y todo eso, ahora tengo 23 y ha sido muy duro ella nunca supo como ser madre en lo emocional afectivo y practicamente todo.

    • David   •  

      Me parece interesante tu comentario porque siempre es más enriquecedora la respuesta que pueden dar los hijos de padres o madres bipolares, que las que dan los padres. ¿Por qué? Porque son los hijos los que sufren las consecuencias de tener padres o madres bipolares.
      Y siento ser así de radical pero los adultos sólo ven sus “deseos de ser padres”, “su necesidad de tener un hijo”, “su ilusión”…., “su”, “su”, “su”….Con frecuencia son un “yo”, “yo”, “yo”, “mi”, “me”, “conmigo”…., sin pensar en la felicidad o bienestar de esas criaturas que traen al mundo.

      No conozco ningún hijo de bipolares (y he tratado unos cuantos porque soy profesor y por mis clases han pasado ya unos cuantos cientos de alumnos), que sea feliz con sus padres o que no diga odiar a sus padres. Y ya es triste. Y estoy contigo, un bipolar (o una bipolar) NO DEBERÍA TENER HIJOS. Ya no sólo porque pueda transmitir la enfermedad sino porque son incapaces de llevar sus vidas adelante como para hacerse cargo de la educación y crianza de un niño que requiere calma, tranquilidad, paciencia y muchísima dedicación.

      • Paloma   •  

        Si es por eso nadie debería tener hijos. Tanto las enfermedades como diferentes situaciones de vida complican diariamente la crianza de otro ser vivo, mas no por eso los seres humanos dejan de procrear. Ver la bipolaridad como un impedimento es algo bastante retrograda y lamento que solo hayas tratado ese tipo de casos.

      • isabel   •  

        David, quien crees que eres tu para decir que la gente con este transtorno no deberia tener hijos? Por muchos alumnos que hayas tenido no tienes ni una idea, cada caso y cada persona es diferente. Mi madre tiene esta enfermedad, y aunque a veces resulta duro, se puede llevar una vida mas o menos normal, ni yo ni mi hermano lo hemos heredado, y tampoco crecimos traumatizados por esto, al contrario, somos mas fuertes y admiramos a nuestra madre y le damos las gracias por habernos dado la oportunidad de vivir.. no deberia haber nacido por tener una madre enferma? No se que enseñaras a tus alumnos pero por tus comentarios dejan mucho que desear como persona francamente.

  6. Hola, soy Karla, tengo 20 años, soy madre de un hermoso bebe de 19 meses y padezco trastorno bipolar. Al principio el embarazo fue bastante difícil pues dejar la medicación no es nada fácil, pero con mucha voluntad y deseo, pude concretar el milagro de tener a mi bebe. Hasta que mi pequeño cumplió su primer añito pude mantenerme estable sin medicación, periodo por el cual pude dar de lactar a mi bebe adecuadamente, hasta que empece a sentirme un poco mal, y acudí a mi psiquiatra, que me recomendó continuar con la dosis habitual de litio y quetiapina.
    Actualmente siento que estoy teniendo una recaída, pues mi pequeño es demasiado inquieto, casi hiperactivo, aun siendo tan pequeño… y a veces no puedo controlar estar de mal humor o ponerme a llorar de desesperación, quiero pedir ayuda pero aun así es difícil, porque no quiero que mi familia piense que no puedo y me critiquen por haber sido madre joven y con esta enfermedad… ( siempre lo hacen)
    Eh notado que cuando estoy mal, mi pequeño tambien esta irritable e incluso a llegado a golpearse la cabeza en la pared, y no puedo evitar sentirme culpable y peor madre, por transmitirle esos sentimientos a mi pequeño.
    Necesito saber como poder tranquilizarme y crear un mejor ambiente para mi hijo.
    ESTOY MÁS QUE DESESPERADA

    • David   •  

      Al menos estás siendo sincera. Reconoces que tu propio bebé cuando tú estás mal él también se pone irritable (es normal porque los estados de ánimo se contagian) hasta se ha llegado a golpear la cabeza contra la pared. Eso es grave. Es señal de que ese niño está ya muy estresado y que está sufriendo muchísimo.

      Como pareces sensible, eso te genera culpa, y te hace sentir peor.

      Ese círculo vicioso de culpa y agravamiento de estados de desequilibrio es muy frecuente entre los bipolares..

      Por eso, los bipolares debieran abstenerse de tener hijos. Por el bien de esos niños y por el suyo propio.

      Por favor, bipolares, no tragáis al mundo seres indefesos a sufrir.

  7. fernanda   •  

    Yo muero de ganas de tener un bebé, pero mi pareja dice que tendremos hijos el día que ya no tenga este trastorno (lo cual nunca va ocurrir) lo que me produce tristeza y frustración. Que mas hermoso que traer un hijo a este mundo y de la persona que amas con todo tu ser, porque el a estado en las duras y maduras conmigo, me apoya al 100%, pero tiene miedo tal vez el mismo miedo que tengo yo siendo una persona con trastorno bipolar tipo II traer al mundo a un ser tan indefenso. Pero mi anhelo es mayor que mis miedos. ¿algún día podre ser madre?

    • Pol Mulca   •     Autor

      Yo soy padre pese a la enfermedad y puedo afirmar que ha sido lo mejor que me ha pasado. Lo cierto es que con el nacimiento de la mayor me dio una manía y con el pequeño me dio una de las depresiones más profundas que he tenido (pasaba por un estado ya muy bajo y no me lo esperaba, vino como un golazo :P).

      De todas formas, han sido lo más eutimizante que he podido tener y me explico. Siempre he tratado de no mostrar lo peor de la enfermedad y estar siempre por y para ellos. Eso me ha hecho levantarme en momentos que no me quería levantar o parar un poco en momentos que iba a todo trapo, etc. Bueno, es para que te hagas una idea con el ejemplo.

      Es cierto que da miedo y claro, al ser tan imprevisible la enfermedad, me daba (y nos daba, por mi pareja) mucho miedo tener hijos por la enfermedad pero no quería que el trastorno bipolar me privase de lo máximo que te puede dar la vida, que es descendencia (llámalo del modo que más te guste). Como bien pone en el artículo, se ha de tener especial cuidado pero yo, siendo tú y como así he actuado (soy padre, así que es diferente en caso de una mujer), lo tendría seguro. Pero hablándolo con el psiquiatra y prever un plan con él por si acaso.

      Un saludo y ánimos. No deberías tener miedo y si un aliciente para luchar aún con más fuerza contra la enfermedad.

    • David   •  

      Siempre lo mismo, como tú “te mueres” por tener un bebé, entonces ya hay que tenerlo.
      ¿Es conveniente que un niño se críe con un bipolar? ¿Puede un niño ser feliz en manos de un bipolar?

      Esas son las preguntas que deberías hacerte. Por encima de tus deseos (o incluso caprichos) están el futuro y la felicidad y salud mental de una criatura que no pide venir al mundo.
      Si ya difícil es la vida para gente criada y educada por padres medianamente sanos a nivel mental, para un hijo de bipolares es un infierno.