El trastorno bipolar contado por un paciente en un libro

Alejandro Hernández (Santa Cruz de Tenerife, 1979) ha escrito el libro que a él le hubiese gustado leer cuando le diagnosticaron trastorno bipolar. Su experiencia como paciente y maestro de formación se ha traducido en ‘De bipolar a bipolar’ (Ediciones León), una guía práctica para afectados y familiares, con herramientas útiles para mantener a raya las crisis que provoca el Trastorno Bipolar.

“En mi libro doy hasta siete definiciones diferentes, pero si hay que resumir diría que es un trastorno del estado de ánimo. Una enfermedad mental que nos hace oscilar desde la mayor euforia hasta las oleadas depresivas”, explica Alejandro, socio fundador de la Asociación Bipolar en Canarias.

Él confiesa que tuvo suerte, su diagnóstico fue relativamente rápido en comparación con los ocho años de media que la Organización Mundial de la Salud (OMS) denuncia que tardan estos pacientes en saber a qué se deben sus bruscos cambios de humor. En su caso, lo supo en el año 2003, y gracias a lo que él llama la psicoeducación lleva sin crisis desde finales de 2004.

El trastorno bipolar contado por un paciente en un libro“Se trata de herramientas al margen de los profesionales de la salud mental, que tanto nos ayudan, y que permiten al afectado conocer sus propios recursos para controlar las crisis [los cambios bruscos de la euforia a la depresión] y conocer las situaciones que provocan los cambios de humor”, explica Alejandro. En su caso, por ejemplo, es el estrés asociado al trabajo el que le desencadenaba las crisis, “aunque a otras personas les afectan los cambios de tiempo o los problemas afectivos, con la pareja, con la familia, con los amigos…”.

A su juicio, su libro aporta algo más de los que ya había hasta ahora escritos por psiquiatras, psicólogos y otros profesionales sobre el Trastorno Bipolar, “no hablo sólo de lo que haya leído o dicho un médico, sino de lo que he vivido en mis propias carnes. Es mi experiencia personal. Sé de lo que hablo”.

Porque, como él mismo denuncia, el principal enemigo del tarstorno bipolar es la falta de información, que genera “los peores estigmas sociales”; los mismos con los que él pretende acabar a través de las páginas de su libro.

Fuente “El Mundo”

2 comentarios

  1. Rosa   •  

    Yo tengo siete años tratando de sobrellevar la enfermedad y creo que lo estoy logrando, a mi me ha ayudado mucho además de la terapia psicológica y el tratamiento psiquiatrico, el practicar yoga, ejercicio de activación y las terapias de Reiki, así mismo el buscar ayuda en los libros algunos de los más importantes son el de la Metamedicina, Obedece a tu cuerpo y los de Louis H. Hay.

  2. admin   •     Autor

    En mi caso tiempo y una persona que me apoya en momentos difícil. Intenta escapar de la gente que no te hace bien y, amigo, solo con el tiempo y experiencia, una vez sabes lo que tienes y lo que te pasa puedes actuar y empezar a conocerte, que es lo básico. Por ejemplo, aprender a ver venir las crisis, para anteponerte y suavizarlas. Eso lleva tiempo, pero trata de conocerte y conocer lo que tienes. La medicación es muy importante, aunque, por desgracia, nunca el primer tratamiento suele funcionar e incluso te puede producir males mayores.

    Amigo, vas a tener que luchar, una lucha constante contra ti. Pero piensa que no solo lo haces por ti, sino por tus hijos. Ellos merecen a su padres.

    Solo te puedo decir que perserverancia, lucha y constancia, porque el trayecto es largo y duro y necesitarás paciencia antes de que se empiecen a ver cambios. Hasta entonces, podrás ir mejorando (o empeorando) pero seguirás con tu via crucis, porque, como digo, es lento. Luchas por lo que quieres, amigo, es lo mejor que te puedo decir y confía en la medicación, a no ser que tu psiquiátra sea un inepto (que los hay) y tengas que cambiarlo inminentemente. Yo siempre digo que entre paciente y enfermo hay que haber una especie de vínculo, que con solo mirarte, sepas como estás, por ejemplo.

    Espero no haberte hecho venir abajo, pero es lo que nos toca y hemos pasado todos. Unos se estabilizan antes, otros después y otros… mejora la calidad pero no acaba de decir que llegó la estabilidad.

    Ánimo y a luchar por eso don hijos preciosos, que sean la fuerza los días que no la tengas.

    Un saludos!