La sociedad es injusta con el enfermo mental, hay que parar el estigma

La sociedad es injusta con los que tienen una enfermedad mental, hay que frenar el estigmaUna noticia que me ha parecido interesante porque todo el que sufrimos una enfermedad mental, lo sufrimos, que es el estigma social.

NOTICIA

Olivares es el psiquiatra que explica la esquizofrenia en una grabación que se emitirá con la película ‘´Spider’. Es un ciclo de cine que comenzó ayer en el Centro Social Caixanova y que ofrecerá ocho películas hasta el 15 de marzo

La sociedad no solo es injusta con el enfermo mental, sino que el cine lo desvirtúa, haciendo el estigma más grande

El psiquiatra José Manuel Olivares, en el Meixoeiro.

Los psiquiatras y psicólogos clínicos gallegos se han volcado en un ciclo de cine organizado por el Sergas para luchar contra el estigma de la enfermedad mental. ¿Cuál es la situación?
El estigma se refleja en muchas facetas de la realidad, también en el cine, que suele representar a los pacientes con enfermedades mentales de un modo muy inadecuado. La enfermedad mental se asocia al crimen, se les presenta como asesinos, personas inestables que no son capaces de llevar una vida normal, de trabajar ni aportar nada a la sociedad, , favoreciendo el estigma. Eso no es cierto y además es injusto, los enfermos con un tratamiento adecuado y haciendo las cosas bien se integran perfectamente en la sociedad. El estigma también alcanza a las instituciones, a los centros psiquiátricos como sitios raros, siniestros, a los psiquiatras como Hanníbal Lecter que se comía a los pacientes. Son excesivamente imaginativos hasta para Hollywood. Hay películas que están mejor y lo tratan con una cierta sensibilidad.

Aunque sea un caso aislado, hace poco salió la noticia de una persona esquizofrénica que asustaba a sus vecinos con un hacha y que al parecer no se estaba tomando el tratamiento.

Las estadísticas, y es un tema que se ha estudiado bien, dicen que las personas con esquizofrenia cometen muchos menos delitos que la gente supuestamente sana. La gente que está en la cárcel y que mata a su mujer no son enfermos mentales. Es más, la gente con enfermedades mentales suelen ser las víctimas de abusos y crímenes. Basta que haya uno para que salga en la prensa, con foto, nombre y apellido, y la cama manchada de sangre. Hace poco, un actor de la serie Betty la Fea tuvo un brote psicótico y mató a su madre, las revistas norteamericanas sacaron fotos de la habitación y le hicieron una entrevista en el hospital, donde dijo que se lo había ordenado Dios. Esto no se hace en otros casos.

Usted habla también de un estudio hecho en 2004 sobre las películas de dibujos de Walt Disney.
En el 80 por ciento de esas películas aparece un personaje que tiene una enfermedad mental y generalmente el resto de los personajes se ríen de él, le apartan del grupo. Es curioso cómo se da este mensaje desde pequeños. En la prensa y en la sociedad es frecuente que se usen nombres de enfermedades mentales para insultar a la gente, se habla del loco o se dice que el gobierno tiene una actitud esquizofrénica, pero nadie usa la palabra cardiópata para insultar. Uno tiene una depresión pero no es culpable de ello, ni sus padres lo son, pero se dicen cosas como: con esa madre cómo iba a salir el hijo. Ésto no ayuda a frenar el estigma.

Con este ciclo de cine quieren mover a la reflexión frente al estigma.
Es una forma de que la gente piense sobre la injusticia que se está cometiendo con personas que tienen una enfermedad como cualquier otra y cómo afectan los conocimientos equivocados, los prejuicios y comportamientos discriminatorios. La gente no va a dar trabajo a una persona con esquizofrenia, pero si a un diabético que si se trata mal puede acabar ciego o sin un riñón, pero no es culpa de la enfermedad.

¿Ayuda que personas como Paqual Maragall o la familia de Adolfo Suárez reconozcan en público su alzheimer?
Desde luego es un paso más en la lucha contra el estigma, muchas veces quien más lo tiene es el enfermo o la familia. La gente lo más que admite es una depresión, eso ya se dice, pero lo que no se dice es mi hijo tiene una esquizofrenia o un trastorno bipolar, y no se dice mi madre tiene alzheimer sino que está mayor o se le va un poco la cabeza. Les da pudor o vergüenza hablar de ello, pero es bueno que la gente vea que la vida sigue, que es una faena pero que hay que luchar y poner los medios necesarios, no aislarlos, arrinconarlos, olvidarlos.

¿Cuál es el estigma en este caso?
El mayor problema con el alzheimer es el rechazo, los propios familiares. Se ven situaciones injustas, padres que han educado a sus hijos y se lo han dado todo, y cuando ellos se ponen enfermos están deseando quitárselos de encima. Estas personas van perdiendo capacidad, se desorientan, y si están en un sitio con 38 camas estarán más desconectados y será más difícil para ellos. Es cierto que hay que ayudar a las familias, pero la actitud de mucha gente es: yo pago mis impuestos y te dejo a mi madre en la puerta. Antes todo el mundo cuidaba de la familia y ahora las cosas han cambiado mucho.

Será por el trabajo.
A veces está justificado, pero merece que le echemos una pensada a lo que estamos haciendo, no podemos o no queremos cuidarles.

Tenemos que frenar el estigma ya que hace mucho daño al enfermo mental. Ese estigma supone muchos aspectos en la vida, como arrinconamiento, discriminación, miedo, exclusión, marginación, ofensas, ataques, etc.

Fuente “Frenemos el estigma”: http://www.atlantico.net/noticia/123673/sociedad/injusta/

1 comentario

  1. sONIA RAQUEL VARELA   •  

    Para conocer el trato que reciben estos enfermos basta con ir A LOS HOSPITALES DE ENFERMOS MENTALES, EL TRATO INHUMANO QUE RECIBEN. Visite entre a las salas de contención y vea y haga algo y hablen menos. YO LO HICE.