Los animales pueden ayudarte a no sufrir crisis

Es probable que estéis esperando un estudio complejísimo sobre la influencia sobre los animales en los enfermos bipolares. No, yo sólo hablaré de mi estudio personal. Partiendo de la base de que ames a los animales y te involucres por ellos, tienes mucha parte ganada.

¿Por qué? Porque el animal en cuestión o animales (un caballo, perros, gatos, etc) te ayuda y obliga a levantarte de la cama en fases depresivas, a la vez que te ayuda a estabilizarte en las fase maníacas por medio de las tareas que tienes que hacer para el buen cuidado del animal.

Un animal no es un blog, que si lo abandonas a su suerte no tienes porqué preocuparte. Los animales necesitan comer, beber, estar limpios, tener compañía, en algunos casos,  salir a que se desfoguen y ellos solos no lo pueden hacer. Es una cosa tuya. Ya sabéis lo importante de la rutina que necesitamos los pacientes bipolares. Pues no hay nada más rutinario que una bestia a la que cuidar. Si tenéis sitio, un par de perros os puede dar muchas satisfacciones. Si tenéis más, un equino como el burro o el caballo son aún mejor terapia, porque además hay que incluir un factor importante. Tienen más medios de comunicación y de trato, e interactúan de maneras más complejas y ese vínculo especial lo notas. Busquen la asinoterapia (en burros) o la equinoterapia (en caballos) para ver las genialidades que te puede otorgar un animal de esas características.

Los animales requieren de cuidados constantes y ellos no entienden de ser bipolar, por ello, te ayudan a obligarte a cubrir sus necesidades

Ponga un animal (o unos animales, si puede) en su vida y, siempre que no te suponga un problema y sea un foco de estrés y, a su vez, crisis, como es mi caso con el estrés, porque peor será el remedio que la enfermedad. Ellos te ayudarán a rebajar las subidas y bajadas mientras recibes un cariño incondicional de cualquiera de los animales que quieras.