Amigos ¿no? Solo para cuando va bien las cosas

¿Qué es un amigo? Hoy por hoy, me cuesta explicar lo que quiere decir esa palabra tan ambigua. Realmente, a día de hoy, amigos amigos no podría ni contarlos. Cuando todo va bien, amigos hay en todos lados y es difícil quitártelos de encima. Pero cuando se gira el asunto, desaparecen o te caen palos por todos lados.

Amigos ¿de verdad? Solo lo verifica el tiempo

Te sientes un auténtico sociópata, ya que no consiges adaptarte a la gente. Cuesta medir las palabras con las que dices las cosas, aunque sepas que no son de mala fe. La gente no entiende que tu lengua vaya más rápido que tu cabeza y acabas apartado sin tu quererlo ni saberlo.

Amigos ¿no? Solo para cuando va bienLas viejas amistades las vas perdiendo poco a poco. No existe nuevas, ya que huyes de expornerte a lo mismo que las anteriores. Vives rodeado de tu soledad con lo que pude haber dicho y lo que podré decir jamás.

Algo que ha minado mi confianza hacia la gente es abrirte a ellos, contándole lo más oscuro de tu vida y que, en un momento dado, utilicen eso para machacarte, dejándote caer que tienes la mente sucia. La tengo, pero yo no lo he optado. Sin embargo, tú, has sabido elegir a ser así de cabrón, cabrón por utilizar los sentimientos más profundos para atacar a quien decías que era tu amigo. Aquel

Vivir solo, morir solo. La sociedad no está preparada para notas discordantes y ahí entramos muchos. Los que tenemos la mente sucia, el enfermo que no es capaz de controlar sus palabras, pese a que no quiere hacer daño a nadie. Sin embargo, tú, fuiste a dar. Por desgracia, esta vida es muy injusta y, tú, vivirás feliz lo que te quede y yo en lo más amargo de todas las posibles amarguras, inmolándome en cualquier esquina oscura de la ciudad.

Seguimos luchando, pero cada día más cansado. La gente te da la espalda, te ridiculiza y a poner buena cara.

En fin…

5 comentarios

  1. soybipolarymelabanco   •  

    Yo tengo la suerte de contar con tres grupos de amigos que me bancan a pesar de todo. Los he apartado mucho durante mis numerosas depresiones, se han asustado en mis manías. Y sin embargo están ahí, para cuando quiera volver a ellos.
    Cierto es que me han acompañado en el proceso, hace seis años comencé con toda esta tormenta y ellos lo vivieron conmigo paso a paso.
    No me tienen compasión ni pena, simplemente me quieren mucho, a pesar de todo.
    Distinto fue con mis amigas del trabajo. Este fue el primer año en que mi depresión me llevó a cortar totalmente con ellas (algo que con mis otros amigos ya había pasado, pero a ellas las conozco desde hace menos tiempo). Se enojaron conmigo, incluso después de que les escribí abriendo mi corazón, incluso pidiéndoles disculpas. Esa gente no vale la pena.
    Pero no hay que pensar que todos son así. Queridos bipolares, les aseguro por experiencia propia que existen personas que comprenden, aunque no sean ellos mismos bipolares y no puedan ni imaginar cómo nos sentimos. Sería más adecuado decir “intentan comprender”. O, al menos, “no juzgan”.
    Me he apartado de la gente que me da la espalda por cosas que están más allá de mí. Y estoy muy agradecida con aquellos que me quieren como soy. Por esos amigos de verdad me mantengo en pie, y siento que la vida vale la pena.

  2. Itziar   •  

    Hola,
    Leo tu desgarrador testimonio y se me cae el alma a los pies. Al igual que tú también padezco de bipolaridad, hace ahora 6 años, pero el diagnóstico acaban de dármelo… En casa del herrero, cuchara de palo, reza un refrán castellano, es mi caso. Soy licenciada en Psicología Clínica.
    Me enfrento a diario al temor de desvelar mi condición incluso entre la gente más intima; pero el miedo al rechazo es superior a mí…

  3. yo interior   •  

    Entre sustos y emociones. 10 de May de 2010, a las 22:36
    Una manera de vivir, muy sufrida, que no deja de indicarte las dos caras de la moneda. El miedo que provoca, es más bien vértigo, porque en realidad nada te da miedo, tu filosofía te dice que lo que ves es lo que hay. Cuando toca, dejas volar tus ilusiones, por desgracia el problema de ésto es que vuelan… no esta bien.. ni cortar alas, ni volar sin alas… Pero no te vas a quedar en el suelo por eso, ni por lo uno, ni por lo otro, porque hay que moverse para chocar, que es tú deseo, un incidente, algo que rompa la rutina, algo que te dé, a secas. Y puestos a chocar, que de una forma u otra merezca la pena. Y bien, ¿qué merecerá la pena? es la pregunta que más miedo te da, porque tu no eres quien la responderá y quedas a merced de la sinceridad de la gente importante con quien te topas. Da miedo verte así toda la vida. Llendo y viniendo tú, o viendo a los demás acercarse y alejarse. Ésta manera de vivir hace que os veáis insensibles, y, teniendo que aportar sensibilidad extra para verlo… es una contradicción pura y dura y te marea, si no sabes tú quien eres, ¿quién lo sabrá?. ?Éste sentimiento, que también va y viene, aparece cuando tu sexto sentido funciona y está al rojo vivo, y atiende a estímulos abstractos y extrañísimos, para hacerse una idea algo así cómo ver en lo mas cotidiano un libre albedrío, un caos, un baile, algo con una forma que se escucha, o como un sonido que se ve, ó yo qué sé… el absurdo padre, que es la vida, y que al final te enseña a triunfar si te basas en buenos ratos y logros de superación ante ti mismo y ante los tuyos, sin sitio para ese sexto sentido, y todo se vuelve placenteramente superficial.
    Esto va por esas personas que se complican la vida, y que si a veces piensan que son los únicos, vean que no. Individuos que después de todo se sienten a gusto en sus cárceles. Insensibles que desprecian la vida, y luego van y la viven a cuchillo, que lo saben todo y aún así se sorprenden, prueban, la van pifiando… Sufren y disfrutan más que los demás y hacen como si no supieran que se puede dejar ese lado oscuro, porque otro tipo de personas les hace una visita cada cierto tiempo, quizá para siempre, y quizá no, y así con el encanto con el cual como llega se marcha, saborean el vivir “a como dé lugar“.

  4. BARBI   •  

    NO ES MAS NI MENOS QUE COMO ME SIENTO… Y SIN PRETENDER JUSTIFICARNOS HE APRENDIDO QUE MUCHAS VECES NUESTRAS INCONTROLABLES PALABRAS SON PARTE DE LA LIBERTAD DE NUESTRA MENTE, AL QUE SUS “NO IMPULSOS” JAMAS LOS LLEVARAN… HOY ESTOY SOLA, PERO YA NO DAÑO, NI ME DAÑAN